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Rasho Resplandece® 2018 - Ah5ora o Nunca y si va a ser nunca que sea Ahora.- -

Qué mierda :::..

Él dijo que fácil todavía hacía 200 planchas conmigo sentada en su espalda porque sigo flaca y se rió como quien ha dicho algo divertido. Y yo ¡guaj! nunca me río cuando un huevón cree que bromea o coquetea o juega y en realidad da pena.
Dije "ah qué bien" y me largué.
Antes, cuando tenía 12 años y lo amaba como nunca amé a nadie hasta que apareció enrique y luego gian y luego ursula y luego guillermo y luego ... y luego ..., yo me sentaba, me echaba y estaba feliz en su espalda mientras él hacía una, diez, cien planchas, y lo escuchaba contar con su voz gruesota "uno, dos, tres" y sentía que eso era lo mejor que podía pasarme en la vida porque era muy lindo, y tierno y cuero. Y vivía enamorada de sus ojos negros, de sus pestañotas y su nariz diminuta, de sus manotas torpes que nunca me ganaban jugando gallito o que me sacaban conejo del cuerpo porque yo siempre bajaba pidiendo que me abrace y me haga crash boom zap la columna vertebral. Y moría cuando llegaba los domingos a la casa con uniforme (ufff tan lindo) a buscar a Francisco, y yo caía del segundo piso y muerta de amor encontraban a la cojuda desnucada en el jardín o en un rincón. Y él siempre Paulita por aquí, Pau por allá. Y todo lindo, soñando que me casaría algún día con él y que aprendería a cocinar rico porque lo que más le gustaba era comer.
Pero de la nada, chau. Se fue a no sé donde y no volvió más. Y yo viuda de 12 años esperando que regrese a sacarme un último conejo del cuello.
Hasta ayer. Que apareció y cuando dijeron Mauricio, yo alucinada con verlo tal cual como se había ido, lindo, cuero, tierno, pero no.
Era un tipo que parecía mil mayor que mi hermano y se le notaba recontra casado, de esos libidinosos que esconden el aro y se la pasan hablando inutilidades para ver si pescan algo. Y yo aterrada porque de la nada mandaron a la mierda mis ilusiones de niña pequeña, y encima el mastodonte me decía que quería hacer planchas conmigo de nuevo en su espalda y Paulita por aquí, Pau para allá y te saco un conejito o juguemos gallito. Hasta que vino Ernesto a arrancarme de ese sitio y preguntar (con cara de le voy a sacar la mierda a ese mierda) "quién es?", y me resultaba tan macabro decir "fue mi primer amor" que tuve que resetearme el cerebro y los recuerdos y decir tan sólo que era un borracho de mierda. Qué mierda.

Preguntas al azar :::..

¿y si esto se acaba?
¿si un día nada más salto la valla?
¿si decido que no es bueno regresar a ningún sitio y me voy sin decir ni una sola palabra?
¿si tan sólo cierro los ojos y no me levanto más de mi cama?
¿si dejara todos los papeles pendientes sobre mi escritorio y el café goteando y agonizando en la cafetera de tu oficina?
¿si nunca más bajara a abrirte la puerta?
¿te quedarías tocando?
¿esperando?
.
(sin ninguna razón)
¿pensarías que algo malo me ha pasado y subirías corriendo a verme?
¿a buscarme?
¿a rescatarme?
¿o tan sólo te marcharías pensando que dije que nunca más quiero volver a hablarte?
¿subirías?
¿harías ese sacrifio?
¿por mi?
¿y yo?
me quedaría allí
esperándote
.
(sin ninguna razón)
.
paula!

LO SIENTO

LO SIENTO

Lo siento... no se, perdoname, no puedo hacer otra cosa, ya está hecho, discuplame.
Es que son esas cosas que no se...esas cosas inexplicables, que no lo puedo entender. Nunca quise hacerte éste daño. No fue mi intención, pero lo hice, y no se si las cosas seguirán siendo igual, si, es muy fuerte.
Pero pase lo que pase, quiero que sepas, que te quiero. Solo que no me dejes por ésto. Te ayudaré a olvidar, te recompensaré con lo que quieras. No me dejes de esta forma. Duele sabes ?
Pero no te insistiré más, que sea como tu quieras. Nuevamente perdón mi vida. Son tantos momentos lindos y ahora tanto dolor... Un último abrazo mi amor ?
.
- Sácame, sácame de adentro de ti, déjame ir.
.
- Ya eres libre...

FELIZ CUMPLE ALICIA

FELIZ CUMPLE ALICIA

Y QUE CUMPLAS MUCHOS MAS....

ENTRESUELO (Jaime Sabines)

ENTRESUELO (Jaime Sabines)

Un ropero, un espejo, una silla,
ninguna estrella, mi cuarto, una ventana,
la noche como siempre, y yo sin hambre,
con un chicle y un sueño, una esperanza.
Hay muchos hombres fuera, en todas partes,
y más allá la niebla, la mañana.
Hay árboles helados, tierra seca,
peces fijos idénticos al agua,
nidos durmiendo bajo tibias palomas.
Aquí, no hay mujer. Me falta.
Mi corazón desde hace días quiere hincarse
bajo alguna caricia, una palabra.
Es áspera la noche. Contra muros, la sombra
lenta como los muertos, se arrastra.
Esa mujer y yo estuvimos pegados con agua.
Su piel sobre mis huesos
y mis ojos dentro de su mirada.
Nos hemos muerto muchas veces
al pie del alba.
Recuerdo que recuerdo su nombre,
sus labios, su transparente falda.
Tiene los pechos dulces, y de un lugar
a otro de su cuerpo hay una gran distancia:
de pezón a pezón cien labios y una hora,
de pupila a pupila un corazón, dos lágrimas.
Yo la quiero hasta el fondo de todos los abismos,
hasta el último vuelo de la última ala,
cuando la carne toda no sea carne, ni el alma
sea alma.
Es preciso querer. Yo ya lo sé. La quiero.
¡Es tan dura, tan tibia, tan clara!
Esta noche me falta.
Sube un violín desde la calle hasta mi cama.
Ayer miré dos niños que ante un escaparate
de maniquíes desnudos se peinaban.
El silbato del tren me preocupó tres años,
hoy sé que es una máquina.
Ningún adiós mejor que el de todos los días
a cada cosa, en cada instante, alta
la sangre iluminada.
.
Desamparada sangre, noche blanda,
tabaco del insomnio, triste cama.
.
Yo me voy a otra parte.
Y me llevo mi mano, que tanto escribe y habla.

NIHIL

NIHIL

Tañe el corazón, con fuerza,
la ambición de la vida duradera:
sufre de ilusiones la madera
del alma, con dulce, inmensa
.
ingenuidad. ¿Alguien aún espera
de nuestra voluble existencia,
la perdurabilidad, su esencia?
Nihil vencerá, pues nada queda.
.
ni el son de la vida, el de Virgilio,
y ya el sino de Ornar, el ardiente
persa visceral, verá extinguido
.
todo amor o el inútil calor, inerte;
y se alzará vencedora, con su brillo,
la oscura e inmortal. la muerte.
..
ALEJANDRO MAURIÑO

NO ES NADA DE TU CUERPO (Jaime Sabines)

NO ES NADA DE TU CUERPO (Jaime Sabines)

No es nada de tu cuerpo
ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre,
ni ese lugar secreto que los dos conocemos,
fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro.
No es tu boca -tu boca
que es igual que tu sexo-,
ni la reunión exacta de tus pechos,
ni tu espalda dulcísima y suave,
ni tu ombligo en que bebo.
Ni son tus muslos duros como el día,
ni tus rodillas de marfil al fuego,
ni tus pies diminutos y sangrantes,
ni tu olor, ni tu pelo.
No es tu mirada -¿qué es una mirada?-
triste luz descarriada, paz sin dueño,
ni el álbum de tu oído, ni tus voces,
ni las ojeras que te deja el sueño.
Ni es tu lengua de víbora tampoco,
flecha de avispas en el aire ciego,
ni la humedad caliente de tu asfixia
que sostiene tu beso.
No es nada de tu cuerpo,
ni una brizna, ni un pétalo,
ni una gota, ni un grano, ni un momento.
.
Es sólo este lugar donde estuviste,
estos mis brazos tercos.

EPITAFIO PARA LA TUMBA DE UN HEROE

EPITAFIO PARA LA TUMBA DE UN HEROE

Se creía dueño del mundo
porque latía en sus sentidos.
Lo aprisionaba con su carne
donde se estrellaban los siglos.
Con su antorcha de juventud
iluminaba los abismos.
.
Se creía dueño del mundo:
su centro fatal y divino.
Lo pregonaba cada nube,
cada grano de sol o trigo.
Si cerraba los ojos, todo
se apagaba, sin un quejido.
Nada era si él lo borraba
de sus ojos o sus oídos.
.
Se creía dueño del mundo
porque nunca nadie le dijo
cómo las cosas hieren, baten
a quien las sacó del olvido,
cómo aplastan desde lo eterno
a los soñadores vencidos.
.
Se creía dueño del mundo
y no era dueño de sí mismo.
.
José Hierro

A estas horas, aquí (Jaime Sabines)

A estas horas, aquí (Jaime Sabines)

Habría que bailar ese danzón que tocan en el cabaret de abajo,
dejar mi cuarto encerrado
y bajar a bailar entre borrachos.
Uno es un tonto en una cama acostado,
sin mujer, aburrido, pensando,
sólo pensando.
No tengo "hambre de amor", pero no quiero
pasar todas las noches embrocado
mirándome los brazos,
o, apagada la luz, trazando líneas con la luz del cigarro.
Leer, o recordar,
o sentirme tufos de literato,
o esperar algo.
Habría que bajar a una calle desierta
y con las manos en la bolsas, despacio,
caminar con mis pies e irles diciendo:
uno, dos, tres, cuatro...
Este cielo de México es obscuro,
lleno de gatos,
con estrellas miedosas
y con el aire apretado.
(Anoche, sin embargo, había llovido
y era fresco, amoroso, delgado.)
Hoy habría que pasármela llorando
en una acera húmeda, al pie de un árbol,
o esperar un tranvía escandaloso
para gritar con fuerzas, bien alto.
Si yo tuviera un perro podría acariciarlo.
Si yo tuviera un hijo le enseñaría mi retrato
o le diría un cuento
que no dijera nada, pero que fuera largo.
Yo ya no quiero, no, yo ya no quiero
seguir todas las noches vigilando
cuándo voy a dormirme, cuándo.
Yo lo que quiero es que pase algo,
que me muera de veras
o que de veras esté fastidiado,
o cuando menos que se caiga el techo
de mi casa un rato.
.
La jaula que me cuente sus amores con el canario.
La pobre luna, a la que todavía le cantan los gitanos,
y la dulce luna de mi armario,
que me digan algo,
que me hablen en metáforas, como dicen que hablan,
este vino es amargo,
bajo la lengua tengo un escarabajo.
.
¡Qué bueno que se quedara mi cuarto
toda la noche solo,
hecho un tonto, mirando!

TITA DE BUENOS AIRES

TITA DE BUENOS AIRES

Te pintaron las cejas con dos pinceladas de asfalto caliente
y quedó Buenos Aires dibujada en tu frente.
Y esa pena de amor que agrandó tus ojeras, faltando a la cita,
no pudiste borrarla ni con agua bendita.
Era escudo y espada tu palabra atrevida,
tu mirada insolente, cuanto miedo tenías que te dañe la gente.
Esa gente que hablaba y que mal comentaba tu sabiduría.
Ellos nunca supieron lo que tu ya sabías
Tita de Buenos Aires, Tita mia,
la de los tangos calientes y las manos tan frías,
la de plegarias al cielo como la Madre María.
La del mercado de Abasto, la del paseo en tranvía.
Ese loco coraje de potro salvaje, te galopa en las venas
cuando bailas un tango, cuando cantas tus penas.
Y aunque tires la bronca, me trates de loco,
de nada me quejo, tu mirada en silencio es también un consejo.
Te pintaron las cejas con dos pinceladas de asfalto caliente
y quedó Buenos Aires y su calle Corrientes.
Esa pena de amor que agrandó tus ojeras faltando a la cita,
no pudieron borrarla ni con agua bendita.
Tita de Buenos Aires, Tita mia,
la de los tangos calientes y de las manos tan frias,
la de plegarias al cielo como la Madre María.
La del mercado de Abasto, la del paseo en tranvía
Que pocos, que pocos se dieron cuenta cuanto miedo les tenías
.
Letra: Cacho Castaña

LA DAMA DE LAS PERLAS (Jose Angel Buesa )

LA DAMA DE LAS PERLAS (Jose Angel Buesa )

Yo he visto perlas claras de inimitable encanto,
de esas que no se tocan por temor a romperlas;
pero solo en tu cuello pudieron valer tanto
las burbujas de nieve de tu collar de perlas.
.
Y mas, aquella noche del amor satisfecho,
del amor que eterniza lo fugaz de las cosas,
cuando fuiste un camino que comenzo en mi lecho
y el rubor te cubria con un manto de rosas.
.
Yo acaricie tus perlas sin desprender su broche,
y las vi como nadie nunca mas podra verlas,
pues te tuve en mis brazos, al fin, aquella noche,
vestida solamente con tu collar de perlas.

NO LO SE..

NO LO SE..

.

EL SEMINARISTA DE LOS OJOS NEGROS

EL SEMINARISTA DE LOS OJOS NEGROS

Desde la ventana de un casucho viejo,
abierto en verano, cerrado en el invierno
por vidrios verdosos y plomos espesos,
una salmantina de rubio cabello
y ojos que parecen pedazos de cielo,
mientras la costura mezcla con el rezo,
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.
--
Baja la cabeza, sin erguir el cuerpo,
marchan en dos filas pausados y austeros,
sin más nota alegre sobre el traje negro
que la beca roja que ciñe su cuello
y que por la espalda casi roza el suelo.
Un seminarista, entre todos ellos,
marcha siempre erguido, con aire resuelto.
La negra sotana dibuja su cuerpo
gallardo y airoso, flexible y esbelto.
--
Él solo, a hurtadillas y con el recelo
de que sus miradas observen los clérigos
desde que en la calle vislumbra a lo lejos
a la salmantina de rubio cabello
la mira muy fijo, con mirar intenso.
Y siempre que pasa le deja el recuerdo
de aquella mirada de sus ojos negros.
Monótono y tardo va pasando el tiempo
y muere el estío y el otoño luego,
y vienen las tardes plomizas de invierno.
--
Desde la ventana del casucho viejo,
siempre sola y triste, rezando y cosiendo,
una salmantina de rubio cabello
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.
Pero no ve a todos; ve sólo a uno de ellos,
su seminarista de los ojos negros.
Cada vez que pasa, gallardo y esbelto,
observa la niña que pide aquel cuerpo
marciales arreos.
--
Cuando en ella fija sus ojos abiertos
con vivas y audaces miradas de fuego,
parece decirle: "¡TE QUIERO..., te quiero!...
¡Yo no he de ser cura, yo no puedo serlo!...
¡Si yo no soy tuyo, me muero, me muero!..."
A la niña entonces se le oprime el pecho,
la labor suspende y olvida los rezos,
y ya vive sólo en su pensamiento
el seminarista de los ojos negros.
--
En una lluviosa mañana de invierno
la niña que alegre saltaba del lecho
oyó tristes cánticos y fúnebres rezos:
por la angosta calle pasaba un entierro.
Un seminarista, sin duda, era el muerto,
pues cuatro llevaban en hombros el féretro
con la beca roja encima cubierto,
y sobre la beca el bonete negro.
--
Con sus voces roncas cantaban los clérigos;
los seminaristas iban en silencio,
siempre en dos filas hacia el cementerio,
como por las tardes al ir de paseo.
La niña, angustiada miraba el cortejo:
los conoce a todos a fuerza de verlos.
--
Sólo, sólo faltaba entre ellos
recuerda muy triste las tardes de antaño,
¡al seminarista de los ojos negros!...
¡el seminarista de los ojos negros!...
Corrieron los años, pasó mucho tiempo...
y allí en la ventana del casucho viejo
una pobre anciana de blancos cabellos,
con la tez rugosa y encorvado el cuerpo,
mientras la costura mezcla con el rezo.
--
(Miguel Ramos Carrión)

CUANDO QUIERAS, DONDE QUIERAS (Dyango)

CUANDO QUIERAS, DONDE QUIERAS (Dyango)

En el prado y en el mar
debes de quererme mucho más, ámame,
bajo el sol y por la sombra
son tus besos que me nombran así,
y ámame otra vez.
Tus palabras valen más
me acaricias siempre como final,
acaríciame, tú bien lo sabes,
cómo te quiero.

Cuando quieras, dónde quieras,
el sitio que mejor prefieras,
con todo nuestro amor los dos ;
cuando quieras, dónde quieras,
tú sabes que yo te diré, quiéreme.

Tiemblo lleno de inquietud
cuando espero y no llegas tú, dónde estás,
más yo veo que regresas y me abrazas
y me besas así, bésame otra vez.

Tus palabras valen más
me acaricias siempre como final,
acaríciame, tú bien lo sabes,
cómo te quiero

Cuando quieras, dónde quieras,
el sitio que mejor prefieras,
con todo nuestro amor los dos ;

Cuando quieras, dónde quieras,
tú sabes que yo te diré, quiéreme.

Cuando quieras, dónde quieras...

G ó T i C a

G ó T i C a

El fin de año es Terrible.... es una muerte, una crisis de nervios, son las metas no cumplidas, aniversario de un fracaso, algo inentedible.
Por suerte existe la coca cola de tres litros.
No tragaré tranquilidad en grageas.
El hospital no me verá en Urgencias, ni la calle en calzoncillos.
No diré al remissero : "ey!, a mi casa."
No mancharé cuadros con sangre, ni escribire paredes con ladrillos.
No patearé planteros de cemento, ni viviré a obscuras tres dias.
Mi hermano no será mi confesor, ni seré el arrepentido de contar pecados.
Mi piel no tendrá dolor. Ningún amigo será visita.
Personal tendrá cincuenta pesos menos.
Los vecinos no tendán su show y perderán sus empleos de jueces.
No grabaré en memorias de tres años.

si NO lo LOGRO. Gótica, ME mataré.-

A M. (Alberto Szretter)

A M. (Alberto Szretter)

¿Sabías que te busco?
De día
en calles estridentes
En páginas gastadas
de rostros y de gestos
Te busco
en plazas solitarias
cuando las sombras llegan
y languidecen ruidos
de voces y palomas
.
Te busco
en la noche vacía
que sucede en mi vida
cavando soledades
.
Te busco
en las cosas sencillas
que pasan a mi lado
como si fueran tímidos
fantasmas en puntillas
.
Te busco
Y es claro, no te encuentro
Simplemente
porque sos mi pasado
Trágicamente
porque soy tu futuro
y felizmente
porque si te encontrara
tal vez fueras mi muerte.

CORAZON MAGICO

CORAZON MAGICO

He visto entre los arboles
tu pelo que jugaba
con el viento.
De pronto un sentimiento
se apodera de mi mente
y eres tu.
.
El sol se ha levantado
por menguante
y el mar te está mirando
desde el sur
te miro y de repente
el horizónte es tan distante
como tu.
.
mmmm, mmmm, mmmm,
.
Temiro y de repente
el horizonte es tan distante
como tu.
.
Corazón que le has hecho
a mi corazón
corazón luna llena
canción de amor
la vida siempre
ha sido así
tu por tu lado
y yo por ti
corazón mágico.
.
Corazón que le has hecho
a mi corazón
corazón luna llena
canción de amor
la vida siempre
ha sido así
tu por tu lado
y yo por ti
corazón mágico.
.
Corazón que le has hecho
a mi corazón
corazón luna llena
canción de amor
la vida siempre
ha sido así
tu por tu lado
y yo por ti
corazón mágico
.
CORAZON MAGICO
(Dyango)

NO ES MELANCOLIA

NO ES MELANCOLIA

Todos los días que atardece hay algo en mi que se muere….
Y me pongo tan triste, que ando por la casa como un desesperado
Buscando algo que ya no existe.
Maldita muerte mía, que me persigue con patines, escondida
Entre las sombras de las paredes húmedas, una oscuridad aterradora
Que no se va hasta el otro día. Pero sin poder evitarlo, atardecerá mañana,
Como todos los días y con los últimos chispazos de sol empezara mi macabra pesadilla,
Triste, muy triste, estaré caminando apresurado entre los cuartos,
he dicho que hay algo de mi que se muere
TODOS LOS DIAS !! CUANDO ATARDECE……

Celos Rabiosos

Celos Rabiosos

Tengo celos de ti, por que negarlo
tengo celos de ti, celos rabiosos,
celos de la sonrisa de tu boca
celos de las miradas de tus ojos.
Cuando yo no te oigo...? Como hablas?
Cuando yo no te miro...? Como miras?
Cuando yo no estoy delante...? Como suenan
los raudos cascabeles de tu risa?
Tu sabes que en los ojos de los hombres
hay miradas impuras?
Que unas veces parece que acarician
y otras parece que desnudan...?
Cuando te envuelve una mirada de esas
y sientes que resbala por tu cuerpo
...Que es lo que piensas?... Di, que es lo que sientes?
Yo puedo adivinar que pensamientos
laten en ti cuando de mi recuerdas.
Cuando es el otro que te asalta,
Que es lo que suenas?...Di, que es lo que suenas?
Yo te he visto mil veces temblorosa
ante el fervor de mis ardientes frases,
con los divinos ojos entornados
y los humedos labios anhelantes,
inbuida de amor desvanecida.
Cuando yo soy de amor, el que te habla.
Si las palabras son las mismas...Dime:
Como te suenan de otros las palabras?
Tu juras que me has dado
tu corazon, tu cuerpo, tu carino,
pero nunca sabre si tras tus ojos
se esconde un pensamiento que no es mio.
Y que importa tu carino entonces?
Que vale la escultura de tu cuerpo?
si son los pensamientos de tu alma
como villanos que arrebata el viento?
.
.
Pedro Mata

POEMA XX (Pablo Neruda)

POEMA XX (Pablo Neruda)

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
¡La besé tantas veces bajo el cielo infinito!

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
¡Como no haber amado sus grandes ojos fijos!

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido,

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise!
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta, la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.